July 28

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El Desorden del Pánico en Niños y Adolescentes


El desorden del pánico es un desorden común y tratable. Los niños y adolescentes con el desorden del pánico sufren períodos inesperados y repetidos de intenso terror, o incomodidad, acompañados de otros síntomas tales como palpitaciones rápidas y falta de aliento. Estos períodos se llaman “ataques de pánico” y duran desde algunos minutos hasta varias horas. Los ataques de pánico se presentan sin dar aviso. Los síntomas de un ataque de pánico incluyen:

Más de tres millones de americanos experimentarán el desorden de pánico durante sus vidas. El desorden del pánico comienza frecuentemente durante la adolescencia, aunque puede comenzar durante la niñez y a veces es común en las familias.

Si no se diagnostica y se trata, el desorden del pánico y sus complicaciones pueden ser devastadores. Los ataques de pánico pueden interferir con las relaciones sociales, el trabajo escolar y el desarrollo normal del niño o del adolescente. Los niños y adolescentes que padecen del desorden del pánico pueden comenzar a sentirse ansiosos la mayor parte del tiempo, aun cuando no están teniendo un ataque de pánico. Algunos comienzan a evitar situaciones que ellos temen le puedan producir un ataque de pánico, o situaciones donde puede que no haya ayuda disponible. Por ejemplo, un niño puede negarse a ir a la escuela o a separarse de sus padres. En los casos más severos, el niño o el adolescente puede temer el salir de la casa.

Este patrón de evitar ciertos lugares o situaciones, se llama “agorafobia”. Algunos niños y adolescentes con desorden del pánico pueden desarrollar una depresión mayor y pueden correr el riesgo de un comportamiento suicida. Al tratar de reducir la ansiedad, algunos adolescentes con desorden del pánico usarán el alcohol o las drogas.

El desorden del pánico en los niños es muy difícil de diagnosticar. Ello puede ocasionar muchas visitas a médicos y muchas pruebas médicas que son caras y potencialmente dolorosas. Una vez ha sido propiamente evaluado y diagnosticado, el desorden del pánico usualmente responde bien al tratamiento. Los niños y adolescentes que presentan síntomas de ataques de pánico deben de ser evaluados primero por su médico de familia o pediatra. Si no se encuentra una enfermedad o condición física que cause los síntomas, se debe llevar al niño a un siquiatra de niños y adolescentes para que le haga una evaluación comprensiva.

Hay varios tipos de tratamiento que son eficaces. Hay medicamentos específicos que pueden detener los ataques de pánico. La psicoterapia puede también ayudar al niño y a la familia a aprender formas de reducir el estrés o los conflictos que pueden causar un ataque de pánico. Con técnicas que se enseñan en la “psicoterapia cognoscitiva del comportamiento”, el niño puede también aprender nuevas formas de controlar la ansiedad o los ataques del pánico cuando estos ocurren. Muchos niños y adolescentes con el desorden de pánico responden bien a la combinación de medicamentos y psicoterapia. Con tratamiento, se puede poner término a los ataques de pánico. El tratamiento oportuno puede prevenir complicaciones del desorden de pánico, tales como la agorafobia, la depresión y el abuso de substancias.

La Información para la Familia (FFF) ha sido desarrollada y distribuida por la “American Academy of Child and Adolescent Psychiatry”. No se requiere permiso escrito para reproducir las hojas para uso personal o educativo, pero no se pueden incluir en material que se presente a la venta. Las hojas sueltas no se pueden poner a traves de otro “website” sin el permiso expreso y escrito de la AACAP. Para comprar la serie de “FFF’s”, puede visitar nuestro “website”: www.aacap.org.

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